lunes, 10 de diciembre de 2012

París no, Aravaca

El 12 de noviembre fue nuestra primera visita al IVI. Este centro no me patrocina el blog, quede claro, aunque acepto ofertas, señores  =)

Fuimos  porque los mellizos de mi prima vinieron de allí, y ya se sabes que más vale malo conocido... Se dice que son los mejores. No sé, desde luego sí son los más grandes, con centros a lo largo y ancho de España. También me han hablado muy bien de Ginefiv, pero vamos, nosotros no hemos ido pidiendo  presupuestos, hemos acudido allí directamente "sin preocuparnos" por el dinero. En esto no se puede escatimar. Acudimos al centro que nos da más confianza. Pero esto es personal.





















Íbamos nerviosos, ilusionados... ¡Hasta hicimos esta foto! ¿y por qué? Porque digamos que sentíamos que era como ir directamente a París, al mismísimo nido de la cigüeña a coger un bebé. Nuestro(s) niño(s) vendrán de allí, de Aravaca, si todo va bien. ¿Cómo no estar emocionados?

Quienes se hallan en esta búsqueda infructuosa sabrán que se pasa por todos los estados de ánimo posibles, a veces el mismo día. 

A decir verdad, Papá Jones iba más bien histérico. Como si fuera a una entrevista de trabajo de un puesto que ansía pero no está seguro de poder conseguir. Yo iba como de viaje de fin de curso... Raro. Pero es que llevábamos un equipaje muy pesado, muchos miedos, otras tantas esperanzas, varias decepciones y bastante incertidumbre.

Desde luego aquello no tenía nada que ver con un nido de cigüeña. hiperpulcro, diáfano, minimalista, moderno... No sé describirlo. Una gran recepción con empleados vestidos de negro (esto llama mucho la atención, pero no es nada tétrico, de verdad). Fue Papá Jones quien pidió cita y, sin embargo, sólo estaba a mi nombre pues, como me dijeron "aquí la protagonista eres tú" (pues ojalá estuviera más repartido el protagonismo, oiga...).

Nos hicieron esperar apenas 5 minutos (no he esperado más ninguna de las veces que he ido), y nos llevaron a la consulta de Gandalf, esto es, ese gran mago de blanco que nos ayudará en la consecución de nuestro objetivo. Pero la verdad es que le pega más el apodo de Doctor Divino porque es guapo no,  ¡guapérrimo!

Nos explica el tratamiento indicado para nosotros, pero yo ya me lo sabía de p a pa porque me había hecho un prediagnóstico en su web. Se trata de FIV-ICSI, unas palabras que he hecho estudiarse a mi madre, mi suegra y a Papá Jones, y que os explicaré más adelante. Puede parecer una tontería, pero que todos estén familiarizados con esos términos para alejar esto lo más posible de eso tan frío de "bebé probeta".

Entonces pasó algo inesperado: me dice el Doctor Divino que me va a hacer una ecografía vaginal y una prueba de permeabilidad de trompas, a lo que exclamo "¡¡¡si yo sólo venía a decir hola!!!" Está claro que automáticamente el guapérrimo supo que no estaba depilada y que llevaba las peores bragas que tenía. Me indica la enfermera el cuartito donde puedo quitarme el pantalón y la ropa interior, y allí dentro me surge una duda de las más grandes que he tenido en todo este proceso de búsqueda...

"¿¿¿ME QUITO LOS CALCETINES????"

Tras unos segundos eternos, decido que no he ido ahí a ligar y que no tiene sentido que camine con la camisa y la sábana que me ha dado la enfermera a tal efecto enrollada a la cintura, por esa gran consulta de suelo helado. No, tampoco es higiénico, ¿no? Yo voy con mis calcetines.

Vaya pinta.

Llama a Papá Jones y nos enseña a los dos en una gran pantalla plana mis interioridades, explicándonos cosas. Todo fantástico, excepto que a mi marido le había dado por acariciarme la cabeza mientras el Divino me inspeccionaba por dentro y quedaba pelín raro. Y yo intentaba decirle que parara bajito, con gestos, mientas él miraba atento en el monitor esa gran mancha oscura que significaba que tenía la vejiga a punto de explotar. Ayss... ¡¡Salí de ahí sin ningún misterio!!

Luego nos llevaron a otra sala, donde nos dieron el presupuesto, para separar los temas médicos de los económicos, cosa que me parece muy bien, aunque no deja de ser parafernalia, pero hace que me acuerde de la familia de la que me cobra, en vez de la del ginecólogo.



Nos obsequiaron con un libro (más bien hemos pagado una edición) escrito por el director del IVI, Quiero ser madre.Los secretos de la infertilidad, y tengo que decir que me está gustado mucho. en la primera página ya te dice que es normal que temas asistir a reuniones sociales por si alguna amiga o  familiar anuncia embarazo, que te preguntes "por qué ella sí y yo no", que detestes a quien se queda sin querer y que llores cada vez que te viene la regla.

No sabéis cuánta paz me han traído esas palabras.






1 comentario:

  1. Jajaja yo tambien pienso en los calcetines en las ecos, es mas, me he comprado nuevos pa llevarlos sin pelotillas :)

    ResponderEliminar