martes, 23 de abril de 2013

El duelo

Demasiadas cosas han pasado como para echar la vista atrás ahora.
El segundo intento, peor que el primero. Sólo un ovocito, así que nos cancelaron el ciclo.
Bajón. Superbajón. 

Dos embarazos nuevo alrededor.

Confusión.
Negación.
Resignación.

La psicóloga dice que tengo que pasar el duelo. al parecer no soy ni mucho menos la única que le cuenta que tiene sentimiento de pérdida, como si se me hubiera muerto alguien. Por lo visto, vamos todas con el mismo cuento, y reconforta saber que no estás majara, que todos y cada uno de tus sentimientos son normales. A mí ya no me da vergüenza ni sentimiento de culpa confesar que rabio contra las embarazadas o las que tienen más ovocitos que yo últimamente, jajajajaja. Tampoco que muero de la envidia. No, no me siento culpable. yo no le deseo ningún mal a nadie, sólo deseo lo que ellas tienen para mí.

El caso es que hay un duelo por el que tenemos que pasar para poder enfrentarnos a este laaaaargo tratamiento con fuerzas, el duelo de no poder tener hijos.

La primera semana tras el batacazo se nos permite llorar, gritar, llorar más y despotricar todo lo que se pueda. La segunda semana vas mejor y así sucesivamente. Al menos, empiezo a tomarme las esperas de otra manera. Incluso ya no me obsesiono con el calendario. Hasta me he comprado un vestido y un billete de AVE para una boda a la que a lo mejor no puedo ir, porque según mis cuentas me tocará punción o algo. Pero como ya van dos veces que me he comido los mocos, pues mira, yo ya hago mi vida y si pierdo el dinero, lo pierdo. Lo consideraré parte del tratamiento. Si no, es un sinvivir.






Un vídeo sobre la importancia de  "darse homenajes"



Papá Jones, no conozco Venecia... ;)

Y, por último, la importancia de no estar hablando todo el día de lo mismo

Vamos, reinas, a tope con las banderillas las que estéis ya, paciencia y distracción para las betaesperantes y ánimo para el resto y todos en general!