jueves, 27 de noviembre de 2014

La cigüeña alsaciana y el momentito de bajada

Decidme que no es curioso que hayamos decidido hacer una escapada a un destino al tuntún, por el precio del vuelo, y que resulte que ser la región de donde realmente vienen las cigüeñas. ¡Desde luego, no cabe duda de que Papá Jones y o yo estamos a la caza y captura de una!

Pues sí, toda la vida diciendo que vienen de París y fíjate que no, ¡que son alsacianas,y símbolo de este enclave que linda con Alemania y Suiza! De hecho, en Francia dicen que vienen de Estrasburgo, la capital de Alsacia, donde se ven  a tutiplén, no como en París, lo cual explica mejor el famoso dicho.

fuente
Así que bueno, nos vamos allí a desconectar pero parece que, como siempre, llevaremos el tema en la mochila. Y es que es muy difícil despegarse de algo así. En realidad, ya empiezo a experimentar la bajada tras el subidón de la idoneidad. Sabía que llegaría, pero no la esperaba tan pronto, la verdad. 

Después de celebrar y contestar muchas veces al "y ahora qué" con la única respuesta posible, que es "pues esperar mucho", la costra empieza a levantarse. Se pasa la emoción, se pasan las llamadas y los achuchones de enhorabuena y te vuelves a quedar con tu querido Papá Jones, en tu hogar, dulce, sí, pero con la misma habitación vacía de hace 3 años. Y fuera la vida sigue y se te hace un nudo en la garganta a veces cuando pillas in fraganti algún "por qué yo no" otra vez merodeando por tus pensamientos, porque de repente te das cuenta de que vuelves a estar en el mismo punto. Bueno, vale, es cierto, no estamos en la misma marca, pero miro a un lado y vuelvo a sentirme "la que no puede". Y entonces vienen tardes de lluvia que son excelentes para entregarse al drama, y sin querer he vuelto a dejar que me invada el miedo otra vez. Y me preocupa todo. Si el rango de edad es el correcto para la situación de los niños en Bulgaria, si se abrirá en algún momento la nacional, si vendrá demasiado mayor, si nos adaptaremos, si pasará alguna desgracia que nos impida adoptar... Y entonces recuerdo lo que me dice Mary Light y me tomo mi minuto esencial, y me freno. Y me sacudo el miedo como puedo. ¿Qué pasa, Mamá Jones, con lo bien que estábamos?

Es que esto es duro, jolín.

Pero me doy cuenta de que lo que me pasa es que veo a todos tan contentos que cómo les voy a decir que me ha dado un bajoncillo. No quiero que piensen que soy una petarda que siempre está preocupada. Y cuando metes tanta porquería debajo de la alfombra al final te tropiezas con ella porque se ha acumulado un buen montón.

Vamos, que tengo que quejarme, aun a riesgo de ser un plomo pues es bueno para mi salud. Si es que la lío yo sola. Si en vez de aguantarme fuera achicando agua según veo que se me empieza a hundir la barca, no estaría ahora boqueando en el mar.

También es curioso cómo mi cabeza ha organizado las preocupaciones, y ahora que he resuelto la de la idoneidad me trae la siguiente de la lista, que me la debió de poner en stand by para que no me diese un perrenque con todas a la vez.

Pero oye, que estoy bien. Como canta Robe, "ha sido un momentito sólo de bajada, que aquí no pasa nada" . Miro el ramo que me regaló mi amiga H por la idoneidad (detallazo emocionante) y me animo, también cuando veo que he podido rellenar otra página más de ese libro que le estoy haciendo a Bienve sobre nuestra historia.





No pasa nada. Es sólo miedo. Y se puede combatir aunque cueste.

La angustia no es más que temor a lo desconocido.
En un minuto puedo cambiar mi actitud,
y en ese minuto puedo cambiar el día entero.

Nos va a sentar de miedo la escapada, y así hacemos uso y disfrute de aquello que nos dicen tanto, que estamos muy bien así, y lo pensamos aprovechar al máximo.

Al menos que nos quiten lo bailao.


lunes, 24 de noviembre de 2014

Idóneos

Quienes siguen las peripecias de los Jones en Facebook ya saben que, después de mes y medio de comerme las uñas, hace unos días descubrí que nos habían dado la idoneidad. ¡Hurra! Lo cierto es que nos tiene que llegar a casa la carta con el certificado y las instrucciones de lo que tenemos que hacer ahora, pero hoy en día contamos con una maravilla que se llama DNI electrónico que nos ha permitido saberlo antes.  Necesitamos igualmente que nos llegue el papelito para seguir con los trámites, pero no es lo mismo esperar sabiendo que eres idónea que preguntándote si habrá ido algo mal.

En cuanto al DNIe, deciros que la primera vez que lo usáis es un rollo porque tienes que descargarte lo necesario para poderlo utilizar, pero os aseguro que después vuestra vida cambiará. Los tediosos papeleos no lo son tanto al evitarte colas y paseos. Nosotros que hemos tenido que pedir varias veces un montón de documentos como certificado de antecedentes penales, de matrimonio, de nacimiento, de empadronamiento, de renta, etc., hemos podido hacerlo todo en un rato y obtenerlos en el momento porque lo que te imprimes tiene un código que le otorga la validez necesaria. Esto facilita mucho las cosas.

Y así fue cómo descubrí que la Comisión de Tutela del Menor ya se había pronunciado respecto a nuestro expediente.

Recuerdo que la noche antes me había despertado a las 2 de la mañana. Estaba soñando con la adopción, no sé muy bien con qué, con todo en general, pero sé que retumbaba en mi cabeza la dichosa palabrita como si la niña de la curva susurrara, "idoneidad... Idoneidad..." Me tuve que ir al salón a ver una peli porque no había manera de conciliar el sueño. Allí me dieron las 5 y pico, y decidí meterme en la cama la escasa hora que me quedaba antes de que sonara el despertador, sin poder dejar de pensar en que en cuanto llegara al trabajo, probaría a meter en el DNI en la ranurita mágica.

Y así lo hice. Y cuando en la web de la Comunidad de Madrid vi que ya habían estudiado nuestro caso y que habían llegado al acuerdo de que éramos idóneos me puse nerviosísima. Muy contenta, pero nerviosa a más no poder. No me salía llorar, aunque me lo pedía el cuerpo, y quería dar un par de gritos, pero habrían flipado en el trabajo.


Llamé a Papá Jones y a mi madre prácticamente a la vez, y al mismo tiempo mandaba mensajes con el móvil como podía. ¡Qué alegría, madre mía! Con el miedo que tenía a que alguna cosa no la vieran clara, sobre todo después de que nos llamara la trabajadora social para preguntarnos sobre la eventualidad de mi trabajo y demás.

Se lo dije a mis compañeros. Pagué el desayuno y luego las cañas. No di pie con bola en el trabajo en todo el día, incapaz de concentrarme. Entré 9 veces más a comprobar que seguíamos siendo idóneos, con mi DNI y con el de Papá Jones. Se me hizo eterna la hora hasta que abrieron el IMMF y llamé para preguntar si me podía poner contenta por lo que había visto. Y es que esa palabra extraña que se lee por culpa de que el sistema no coge bien la tilde de la "o" hace que me entren dudas de si realmente pone lo que pone. Vosotros leéis "idóneo", no? :)

El caso es que estaba esperando a que llegara la carta para contároslo todo bien, pero como a partir de la experiencia de unos compañeros del curso sabemos que tarda más dos meses en llegar (no me extraña que tarden en darnos a nuestro hijos tantos años...), lo celebro con vosotros ya, que no me aguanto más.

Si desconocéis el procedimiento, podéis no entender la alegría y que os parezca un mero paso más. Pero no, que tiene cierta chicha, al fin y al cabo hay más opositores a padres que niños adoptables y tienen que cribar de alguna manera, aparte de que te van a dar un niño y tienes que demostrar estar preparado en todos los sentidos, por supuesto.

Por ejemplo, hay situaciones en las que no es posible adoptar y son:


Y en cuanto a las cosas que tienen en cuenta en la evaluación:

Adoptar un hijo no es lo mismo que tenerlo, en cuanto a la preparación de los padres. Un niño que viene de otra familia necesitará explicaciones y muuuuuuuucho apoyo. También nosotros tenemos que tener los pilares de este proyecto bien firmes cuando nos sepamos el centro de miradas  y comentarios cotillas. Por eso, te hacen un escáner que va desde tu más tierna infancia a tu día a día, incidiendo en cosas íntimas o temas que vean de importancia: cómo es la pareja, la familia, las relaciones, tu trabajo, tu tiempo libre, la idea de paternidad, la visión de los hijos...



Hay quien confunde adopción con altruismo. No es lo mismo, y es peligroso equipararlo. Cuando tú colaboras con una ONG o una causa cualquiera de manera desinteresada, lo haces de forma puntual y te da cierto gustito hacerlo, no nos engañemos. Haces una buena obra y eso repercute en tu autoestima porque te hace sentir bien contigo mismo. Ojo, que no le estoy quitando valor al tema, estoy tratando de explicaros que la adopción no va de rescatar a nadie, sino de ser padre. Y que como lo hagas con la idea de salvar a un pobre niño, te vas a dar un tortazo cuando el pobre niño se convierta en adolescente insolente y desagradecido. Un hijo es un hijo. Y como hijos que somos sabemos cuánto han hecho nuestros padres por nosotros y qué poco se lo hemos agradecido. Es ley de vida. Si adoptas por ayudar, te sentirás muy decepcionado cuando ese hijo se comporte como cualquier otro en vez de hacerte la ola a cada rato. Quizá pienses "con todo lo que he hecho por él", y ahí mismo, justo en ese momento, comprenderás que la has cagado has liado. Que esto trataba de hijos y padres exactamente iguales que los que comparten el ADN. Que no tiene que agradecerte nada, no te debe nada, que es tu hijo. ¿Me explico?

Bueno, pues la motivación es una de las cosas en las que inciden, precisamente por evitar esto, o asegurarse de que no quieres formar una familia multiétnica porque Angelina y Brad la tienen y te parece muy cool. En nuestro caso, estaba clara, después de tratamientos de todos los tipos y colores, y las fases mentales y vitales que hemos ido pasando.
Si queréis saber más todo sobre lo que nos preguntan leed aquí (CLIC)

Y bueno, que lo importante es que han evaluado nuestro expediente y nos han considerado idóneos para un niño búlgaro de 0 a 3 años. Ya estamos un poquito más cerca.






Nos preguntáis mucho "y ahora qué". Pues ahora todo. Pero bueno, con (más) paciencia. 



Tardarás, sí. Pero serás para toda la vida. Nosotros te esperamos.










martes, 18 de noviembre de 2014

De dónde vienen los bebés en España

Ayer la portada del diario 20 minutos estaba dedicada a la gestación subrogada. Algo está cambiando. Por fin algo está cambiando. Poco a poco, se hace patente que la ma/paternidad es algo que dista mucho de aquello de las flores y las abejas. Da igual si es porque retrasamos el momento o porque nuestro estilo de vida juega en contra de la fertilidad, porque lo cierto es que nos estamos reproduciendo de las maneras más diversas, y aplastando tabúes de paso.

Doy gracias a Dios porque las generaciones futuras no tendrán tanto reparo en explicar de dónde vienen sus hijos, y las mujeres que se sometan a ovodonación, por ejemplo, no añadirán angustia a sus diagnósticos con el secretismo que provoca el qué dirán (os hablaré de esto más extensamente), o gente que espera a sus retoños del otro lado del mundo no se verán en la tesitura de asistir a cursos en los que aprender a contar los orígenes, porque no importarán, porque desde cuándo importa más de dónde partimos que el destino al que vamos. Y desde luego lo emocionante de todo esto es el viaje, sea cual sea. 

Investigando un poquito para un proyecto que tenemos Papá Jones y yo entre manos y del que espero hablaros pronto, elaboré esta infografía con datos acerca de dónde vienen nuestros niños


Está claro que cada vez vienen de más sitios aparte de París. Y cuando nos importe un bledo el origen de nuestros hijos o el de los de los demás, también usaremos el lenguaje correctamente, y no necesitaremos poner la coletilla de "adoptado" o "de donante" a un hijo que lo es de todas todas, para depender de ti, para quitarte el sueño, para para pedirte la paga o hacerte abuela cuando corresponda, exactamente igual que otro que comparta con su progenitor (nunca mejor dicho), el ADN. Vamos, que es un hijo, y punto. Y si no, ya verás.  

He visto un cartel en Pinterest que clamaba por un lenguaje de adopción positivo, y me lo he guardado porque me ha parecido genial. Es verdad que muchas de nuestras neuras y miedos vienen por las palabras que (mal)empleamos y que luego retumban en nuestras cabezas cuando si, en lugar de esas, utilizásemos otras percibiríamos la realidad de otro modo. Haced la prueba. Por ejemplo, el cartel del que os hablo dice

"En vez de ella ES adoptada, usa ella FUE adoptada. La adopción es sólo una parte de la vida de una persona" 

Fuente
Cuánto contenido en una sola frase. Lo piensas y es cierto. Calificar a un niño de "adoptado" es como si no fuera nada más, o al menos eso fuera lo más importante, aunque fuese un excelente estudiante o, qué sé yo, pianista, o simplemente buen chico. NO vamos por ahí diciendo tengo una amiga que es hija biológica. Ya lo dije una vez, que si lo calificamos, lo descalificamos.

Lo dicho, que algo está cambiando. Que por fin algo está cambiando.