lunes, 23 de mayo de 2016

La trampa del tiempo

Hoy cumples nueve meses, y te han sentado de maravilla, que llevas dos días durmiendo del tirón (y yo también, ¡hurra!). Miro las fotos de cuando te conocí y ya no hay mucho de ese bebito chiquitín. Obviamente aún eres un bebé, pero ya has aprendido muchas cosas, hasta "engañar" tosiendo de mentira. 

Es una expresión archimanida, pero es que no puedo evitar exclamar ¡cómo pasa el tiempo! algo horrorizada. ¡Cómo es posible, si en nada será tu primer cumpleaños! Casi estoy todavía organizando mi nueva vida y me veo matriculándote en la universidad en un pestañeo.

Por mi forma de ser siempre voy con la lengua fuera, quiero hacer tantas cosas... Y no llego, claro, y he sufrido por eso mucho estos meses desde que viniste porque no conseguía abarcarlo todo, hasta que una compañera me dio la solución, que estaba ahí ante mis narices, pero ya sabes que yo no soy muy observadora: asumir que este tiempo es tuyo, que es para ti, que pasa muy rápido y que ya llegará el momento de retomar proyectos, o la propia vida ;)


Y me detuve. Dejé de mirar el reloj y el calendario. Y empecé a disfrutar de verdad de ti.

tiempo foto


En tu noveno mes de existencia nada sabes de la lucha de los adultos contra el tiempo, para que vuele o se congele, según el caso, para estirarlo, captarlo, negarlo, atraparlo, dominarlo, pasar olímpicamente de él. Hay días en los que sin duda echaría monedas en una maquinita para sacar un par de horas más. Tú, ni idea de qué te hablo.

Te compré esa camiseta que reza "no crezcas, es una trampa", a ver si de alguna manera se te incrusta mi deseo de que te hagas mayor sin perder la esencia de lo que eres ahora, un ser con todo el tiempo por delante pero que ni lo sabe ni le importa, que se desliza por las horas con ansias de saber más, de disfrutar, sin tener ni idea de prisas ni de arrugas, utilizando sus minutos para reír, soñar y amar. 

Crece, Jorge, pero no dejes que te embauquen los relojes, por brillantes que sean. Nunca olvides que, como dice esta maravillosa canción que te pongo a continuación, "las cosas fundamentales ocurren mientras pasa el tiempo".


Como recita Robe "para algunos, la vida es galopar un camino empedrado de horas, minutos y segundos. Yo, más humilde soy, y solo quiero que la ola que surge del último suspiro de un segundo me transporte mecido hasta el siguiente."

viernes, 20 de mayo de 2016

Adopción: Tragedia y privilegio

Anoche Baby Jones cayó en un sueño profundo pronto (¡bien!) y pude ponerme la última entrega de 9 meses con Samanta. He de decir que lloré como una condenada cuando vi dar de mamar a su bebé a la chica que ha conseguido ser madre por gestación subrogada en Ucrania, entre la secuencia del parto de la periodista, quizá porque en su momento me planteé lo de la inducción a la lactancia, pero no lo hice y me queda esa cosa de haberle podido dar el pecho a Jorge como hizo África, o quizá simplemente estoy sensible con el tema. Sea como fuere, este programa me ha alucinado (con la familia poliamorosa); me ha escandalizado (descubriendo que hay hombres que pagan por estar con prostitutas embarazadas); me ha hecho sufrir (con la operación de Rodrigo aún en el vientre de su madre); me ha puesto los pelos de punta (con la madre de Lily, la reborn que intenta reemplazar a un nonato muerto); me ha emocionado (con esas parejas al pie del cañón) y, como decía al principio, me ha hecho soltar lágrimas con hipo y todo. Sin embargo, sobre todo me ha decepcionado al comprobar una vez más que esto de la adopción no se contempla de la misma manera que, por ejemplo, inseminarse en casa una misma y por eso no recogen ningún caso en el reportaje. ¿Por qué ese énfasis en lo genético, lo biológico, los pelos y señales? ¿Por qué seguir desde los medios alimentando la idea de que lo mío debe ser una maternidad de segunda porque no he gestado, o subrogado un vientre, o participado de alguna manera más o menos indirecta de forma biológica? ¿Sería diferente si al menos hubiera tenido la fuerza de voluntad de entregarme al sacaleches?

libro bebe adopcion

Jorge ya ha manoseado por primera vez su álbum de familia, ese libro que le he ido haciendo con fotos de todo el proceso de su adopción, donde le cuento su historia, la nuestra, para que le quede todo claro y lo sepa desde el primer momento. En sus páginas se topará con que estuvo en el útero de otra mujer, porque -oh, cielos, qué me dices- este niño no ha surgido por generación espontánea, y sé todo lo que me han permitido sobre su embarazo y su nacimiento (¿eso no cuenta? ¿no salpica un poco de biología mi historia?)

En un programa que trata sobre mujeres (por cierto, que también hay muchos hombres, y solteros incluso) que intentan lograr el sueño de la maternidad, me he sentido excluida de una manera casi cruel por la indiferencia, que seguro que es que ni se lo han planteado. 

Pues Samanta, me alegro mucho por ti, te lo juro, y he llorado viéndote alumbrar a tus retoños, pero las que abandonamos la reproducción asistida porque enfermamos o las que ni siquiera lo intentan por esa vía porque no les da la gana, simplemente, también somos unas campeonas que, por cierto, esperamos mucho más de nueve meses.                 

Qué pena que sólo "crear" niños sea televisivo, y no dar una familia a los que la necesitan porque precisamente comparten genes con una gente que no los quiere o no puede ocuparse de ellos, y que nos llamen PADRES y MADRES sin el apellido de las narices ("adoptivo", por si no queda claro).

Hace poco vi en internet una frase que me impactó por certera. No he sido capaz de encontrar a su autor, desde aquí le invito a presentarse y poder añadir su nombre. Mientras tanto, se la pido prestada y la he puesto sobre una foto mía con mi hijo. Creo que le viene al pelo a este post.

frase adopcion




miércoles, 18 de mayo de 2016

Jorge Jones en su globo

Todo va volviendo a su cauce y, aunque la llegada del -familiarmente- "pollito" supuso un tsunami para mi vida, al final las aguas van recuperando su ritmo y el oleaje es ese rumor relajante y no una embarcación a la deriva una noche de tormenta en alta mar. Así que, "pollito" mediante, iré retomando el blog porque esta aventura no termina al llegar a destino. Tendré que reubicarme y buscar temas que os interesen, sin olvidar el afán de acompañaros a todos los viajeros/buscadores y sin perder de vista que esto eminentemente era un diario personal (a voces).

globo bebe

Así que, sin más preámbulo, os dejo con la única foto que os puedo enseñar de Baby Jones en su globo y algunas del cómo se hizo. No es tan precioso como el de María, pero todo se andará.

globo adopción


Supongo que sobran las palabras y que no hace falta que os diga lo emotivo de la sesión.


martes, 17 de mayo de 2016

Tal día como hoy el año pasado

El 15 de mayo de 2015 al despertar me dio un vuelco el corazón al descubrir que se abría la adopción nacional en Madrid.  Fue una mañana tan emocionante, de nervios, de hipótesis, de ilusiones. Un año después mi San Isidro es no menos emocionante,  voy a ir con Jorge a la pradera, pero las hipótesis se han convertido en certezas, en una certeza de 8 kilos, que se viste de chulapo por primera vez. Qué ilusión. 


Cuando pedí la foto a aquella pareja con carrito el año pasado no me imaginaba este desenlace, por mucho que lo deseara. Tan rápido todo. Parece que invoqué a la suerte, qué gracia.


Esa mañana de fiesta repaso todo lo que ha pasado estos 365 días. No sólo ha venido Baby Jones, sino que ya ha vivido muchos acontecimientos, desde su primera Navidad hasta el cumple del gato, que cada día lleva mejor compartir el trono.


Os aseguro que hay momentos en que la búsqueda de Jorge me parece algo lejano, así como que puedo afirmar que se me olvida que no viene de mi vientre. Me refiero a que a veces no me doy cuenta y explico alguna reacción a algún alimento o algo diciendo "mira, como la yaya", cuando eso no es posible, y entonces caigo. Pero es que hora tras hora, día tras día, se me ha ido incrustando en el alma y ya todo es por y para él y es como una extensión natural de mí. No me imagino ya sin él.


Este 15 de mayo mis pensamientos son todos para los que aún vais en el globo. Quiero infundiros ánimo. Os acompaño de corazón.

Un año después de que se abriera la nacional, cuando mi bebé sólo era una fantasía, he escuchado la palabra más bonita del mundo:



Ánimo en vuestro viaje. El destino es precioso.